Llustin · Alternativa a una agenda de citas

Antes de cambiar de programa

Un programa de citas no es lo mismo que tener el negocio bajo control.

Casi todos los programas del sector resuelven bien lo mismo: apuntar citas. La diferencia aparece en lo que ocurre alrededor de esa cita — el consentimiento, el historial, el bono, el producto que gastaste y el papel que te van a pedir. Esta página te da una lista de comprobación para valorar cualquier software, incluido el nuestro.

Dónde se nota la diferencia

La tabla compara tres formas de llevar un centro: con carpetas y hojas de cálculo, con una agenda de citas genérica, y con Llustin.

Lo que necesitas hacer Carpetas y hojas de cálculo Una agenda al uso Llustin
Encontrar un documento concreto Minutos u horas Rara vez los guarda Segundos
Enterarte de una caducidad Cuando ya pasó Habitualmente no avisa Aviso 2 meses antes
Consentimientos firmados En papel, se pierden Según el producto Firma digital sellada
Historia clínica con evolución En fichas de cartón Según el producto Completa y cifrada
Saldo de bonos por cliente En un papel Poco frecuente Automático en cada cita
Stock que se descuenta solo A ojo Suele ser otra app Incluido
Quién ve qué en tu equipo El que abra el cajón Roles genéricos Permiso a permiso
Beneficio real del mes Meses después A menudo solo facturación Al día, con gastos
Expediente listo para inspección A mano Poco frecuente En un clic
La columna central describe lo que suele ofrecer una agenda de citas genérica, no a ningún producto concreto: hay programas que sí incluyen alguna de estas funciones. Compruébalo tú mismo en el que estés valorando — para eso está la lista de aquí abajo.

Las nueve preguntas que le haríamos a cualquier software

Incluido a Llustin. Si estás valorando cambiar, pide una demo del programa que sea y pide que te lo enseñen haciendo esto delante de ti, no que te lo cuenten:

Si un programa responde bien a las nueve, es un buen programa aunque no sea el nuestro. Si falla en cuatro o cinco, ya sabes qué vas a seguir haciendo a mano.

Cambiarse no significa parar

La objeción más común no es el precio, es el miedo a la mudanza. No hace falta migrar el pasado para empezar: importas tu lista de clientes desde un archivo y empiezas a meter las citas nuevas mientras terminas las que ya tenías apuntadas en el otro sitio. La mayoría hace el cambio así, en una semana y sin cerrar un solo día.

Y los documentos antiguos se suben sin prisa: vale con una foto hecha con el móvil, no hace falta escáner.

Compruébalo con tus propios datos.

30 días gratis, sin tarjeta y sin permanencia. Si no responde a tus nueve preguntas mejor que lo que usas ahora, no haces nada y no se te cobra.

Empezar 30 días gratis Ver la demo →

Seguir leyendo

Todas las funcionalidades de Llustin, área por área La gestión documental y las inspecciones, a fondo Historia clínica y consentimientos informados Guías sobre normativa, sin jerga